C&G IT Solutions: Escalando por la red de Telefónica

Publicado por el diario Expansión en su suplemento Pymes el 25/06/2018.

Los programas de aceleración, desafíos empresariales y fondos de capital riesgo corporativos generan ecosistemas en los que los emprendedores pueden validar sus proyectos comerciales y acceder a los activos de las multinacionales.

Cuando nadie hablaba de economía circular, Alejandro Costa ya se dedicaba a comprar grandes volúmenes de tecnología desfasada para darle una nueva vida. Su compañía, C&G, lleva desde 2004 recogiendo los dispositivos que las grandes empresas ofrecen a sus trabajadores, como móviles o tabletas, para desmontarlos y reparar otros equipos con las piezas usadas. En 2014, lo que iba a ser un simple cambio de emplazamiento supuso el despegue definitivo de la compañía.

“Conseguimos entrar en un espacio de coworking de Open Future, una red de lugares de trabajo que Telefónica pone a disposición de algunos emprendedores en distintas ciudades. Tras unos meses trabajando allí, nos ofrecieron pasar por Wayra, su programa de aceleración de start up en Madrid. En 2016, la compañía tecnológica entró en nuestro capital”, explica Costa sobre un recorrido de apenas dos años en los que la start up sevillana ha conseguido doblar sus cifras de negocio. Además, su relación con la multinacional española ocupa el 23% de las operaciones de C&G.

A lo largo de este periodo, el equipo de Alejandro Costa ha echado mano de los mentores que Telefónica ha puesto a su disposición para profesionalizar su trabajo y conseguir un modelo de negocio que el año pasado llevó a la pyme a facturar cerca de 20 millones de euros. Por su parte, la compañía tecnológica ha moldeado un socio a su medida, lo que difícilmente habría encontrado saliendo al mercado.

Escalando por la red de Telefónica

Alejandro Costa ha subido por todos los peldaños de la infraestructura de emprendimiento que ha desarrollado Telefónica. En 2014, diez años después de fundar C&G, se mudaron al espacio de ‘coworking’ de Open Future, en Sevilla. Cinco meses más tarde volvieron a hacer las maletas, esta vez en dirección a Madrid, para instalarse en la Gran Vía con Wayra, donde estuvieron nueve meses. Y en 2016 Telefónica entró en el capital de su empresa. “En este periodo hemos doblado facturación”, señala Costa, que con C&G se ha convertido en uno de los grandes proveedores de la compañía telefónica. “Por mucho que sus clientes tengan buena conexión, si se estropean los dispositivos con los que ven la tele o hablan por teléfono, necesitan repararlos y nosotros trabajamos con grandes proveedores de piezas para que los técnicos puedan solucionar sus problemas lo más rápido posible”, comenta Costa sobre la línea de negocio sobre la que han estado trabajando en los casi cinco años que llevan colaborando con Telefónica.

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